Santo de Noviembre: San Martín de Porres Velázquez

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Santo de Noviembre: San Martín de Porres Velázquez - Mystic Attitude

Introducción:

En esta oportunidad vamos a hablar de San Martín de Porres Velázquez quien nació el 9 de diciembre de 1579 en Lima. Es el primer santo mulato de América también conocido como “el santo de la escoba” venerado por la Iglesia católica, anglicana y luterana. Recordemos que hay un santo por día más allá de que uno por mes es elegido al azar para contar su historia.  

Historia:

Su vida religiosa comenzó formándose como auxiliar práctico, barbero y conocedor de herbología. A los quince años, gracias a la invitación de Fray Juan de Lorenzana, Martín, logró entrar en la Orden de Santo Domingo de Guzmán como terciario. Recién fue admitido como hermano de la orden en 1603 y tres años después se convirtió en fraile. Fue un profeta que comunicaba la importancia y relevancia de la obediencia, la castidad y la pobreza. Pero, sobre todo, su personalidad comunicaba la humildad, una de las virtudes más importantes que debe desarrollar todo ser humano más allá de su religión. Ejerció su vocación pastoral y misionera educando a los pobres acerca de la fe, la esperanza y el cristianismo.

Su devoción y dedicación por ayudar a los pobres lo llevó a fundar el Asilo y Escuela de Santa Cruz gracias a la ayuda de ricos y, sobre todo, el virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla. Allí logró darles contención y un refugio digno. También transmitió el mensaje de Dios en Filipinas, China y Japón. Tenía una personalidad muy carismática con la cual llegaba al corazón de tanto ricos como pobres dado que cada ser, sin importar su estatus social, necesita del amor y contención de Dios.

Más allá de ser seguidor de modelos de santidad de San José, Santa Catalina de Siena o Santo Domingo de Guzmán (entre otros) nunca desarrolló una conexión mística como en el caso de otros santos. De todas formas, se le atribuyen dones como el de la bilocación, la clarividencia y el control sobre la naturaleza.

Casi llegando a sus sesenta años, Martín se enfermó y anunció que era el momento de encontrarse con Dios. Esta noticia generó mucha conmoción en su ciudad de origen. Cuando estaba en su lecho de muerte hasta el virrey Luis Jerónimo Fernández, le besó la mano y le pidió que velara por él desde el cielo. Su último pedido antes de fallecer, el 3 de noviembre de 1939, fue que los dolidos religiosos entonaran en voz alta el Credo.  

Oraciones

Oración:

Señor Nuestro Jesucristo, que dijiste «pedid y recibiréis», humildemente te suplicamos que, por la intercesión de San Martín de Porres, escuches nuestros ruegos.

Renueva, te suplicamos, los milagros que por su intercesión durante su vida realizaste, y concédenos la gracia que te pedimos si es para bien de nuestra alma. Así sea.

Pedir un favor:

En esta necesidad y pena que me agobia acudo a ti, mi protector San Martín de Porres.

Quiero sentir tu poderosa intercesión. Tú, que viviste sólo para Dios y para tus hermanos, que tan solícito fuiste en socorrer a los necesitados, escucha a quienes admiramos tus virtudes.

Confío en tu poderoso valimiento para que, intercediendo ante el Dios de bondad, me sean perdonados mis pecados y me vea libre de males y desgracias.

Alcánzame tu espíritu de caridad y servicio para que amorosamente te sirva entregado a mis hermanos y a hacer el bien.

Padre celestial, por los méritos de tu fiel siervo San Martín, ayúdame en mis problemas y no permitas que quede confundida mi esperanza.

Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.