Cartas de Tarot: El Loco

Ir hacia donde nuestro corazón nos pide

En el mazo original, El Loco, no posee un número. Simplemente un nombre. ¡Este personaje está lleno de energía! No sólo por sus colores sino también por la forma en la que emprende su camino. Más allá de que se le adjudica el número 22, no significa ni el fin del mazo, ni el comienzo del mismo. El Loco nos enseña que sólo tenemos el momento presente. 


El Loco XXII

  • La transmisión de energía de la carta se debe al carácter de movimiento que posee el personaje. Lo vemos caminar en una dirección junto con sus pertenencias. Más allá de que se desconoce hacia donde va, podemos decir que este ha decidido.
  • El color rojo representa la acción. Se puede ver en su calzado, y parte de sus prendas.
  • Vemos que no posee un origen. No es como otros personajes que se encontraban asentados en un sitio, como en el caso del Emperador o La papisa. El Loco va de un lugar a otro  sin sentir que está atado a un sitio en particular. Tiene la libertad de elegir. Esto nos enseña que debemos desarrollar en nosotros el desapego.
  • Los cuatro cascabeles en el cinturón, represnetan los cuatro elementos: agua (copas), tierra (oros), aire (espadas) y fuego (bastos).
  • Aparece un perro. Este es el animal, coloca sus patas traseras en el chakra de la raíz. Este es el que empuja o “motiva” al Loco para que continue su camino.

Frente a nuestro consultante

El consulante es impulsado hacia un camino, un viaje, una oportunidad. También puede representar una necesidad de cambio de percepción acerca del tema a tratar. Es importante tener en cuenta que muchas veces necesitamos cambiar nuestro punto de vista con el fin de quebrar con patrones y situaciones repetitivas.

Se vincula esta carta con lo nuevo. Una nueva relación, viaje, hogar, amistad.

Como su nombre lo indica también puede connotar un desequilibrio. Puede que tengamos mucho entusiasmo y energía que está siendo desperdiciada. También puede que estemos frente a una persona rebelde e impulsiva.

Numerología

En este caso, estamos frente al número 22. Al igual que el 11 y el 33, este es un número maestro. Nos habla de una persona con gran crecimiento espiritual. Estas personas poseen duplicada la capacidad de intuición. No es casualidad que el “2” represente la energía femenina de la Papisa con su conocimiento espiritual.

Para Finalizar

El momento presente deberá ser el impulso suficiente como para emprender el camino que tenemos frente a nuestros ojos. A veces no es un camino, sino que son muchos, a veces un camino se difurca en muchos otros. La vida es un viaje que no tiene un sentido, una estructura. Lo que tenga nuestra vida será obra nuestra.